Queridxs blancxs…

No, no es un título racista; tampoco una lección de moral a un grupo de personas por su color de piel. Antes de que se haga un caos sobre el título recomendamos leer el artículo y luego saque usted sus propias conclusiones.

Cuando vi por primera vez el tráiler de la serie de Netflix “Dear White People”, debo decir que mi reacción inmediata a ver la serie fue dubitativa. El título me provocó desde el primer momento, quería saber si la serie valía la pena o no. Para eliminar mis dudas me doy a la búsqueda de información y encuentro que está basada en una película de 2014 con el mismo nombre y dirigida por Justin Simien, quien también es el escritor, director y guionista de varios capítulos de la serie.

Dear White People (Queridos blancos), comedia que combina la sátira y el drama, fue estrenada en abril de 2017 en Netflix, viene a contarnos las experiencias de vida de un grupo de estudiantes negros que en una prestigiosa escuela, mayoritariamente blanca, se enfrentan a la injusticia social. La serie, al igual que la película que le antecedió, pretende analizar los temas raciales de actualidad en Estados Unidos desde las experiencias situadas de estudiantes negros con un estándar de vida privilegiado y elitista. Su primera temporada está conformada por 10 capítulos a lo largo de los cuales se polemizan  las historias personales, y conflictos como las relaciones padres-hijos, la orientación sexual, el sistema social e institucional sobre el que se establecen las políticas en la universidad.

Tráiler de la Serie “Dear White People”.

La producción se entreteje con las historias de vida contadas desde la perspectiva de cada personaje, los que ocupan un papel protagónico en cada capítulo. Esto nos facilita la lectura de sus puntos de vista y de los elementos de la realidad particular que los afecta a todos, los cuales distan de ser similares. Todas las historias cuentan experiencias subjetivas teniendo como epicentro común los conflictos raciales. Esta forma que tiene la serie de darle la secuencia a cada capítulo nos permite dilucidar los conflictos interraciales que se dan entre los personajes. La serie muestra divisiones y conflictos de los que no son ajenos personajes de la misma raza.

Samatha White (Logan Browning) es su protagonista principal, quien encarna la figura de una polémica periodista radiofónica. Se toman varios aspectos de la realidad que son interesantes para reflexionar y uno de ellos es el mestizaje de Sam, sobre la que confluyen varios dilemas: el hecho de sentirse parte de dos grupos raciales, y la fuerza que le otorga constantemente durante toda la trama a defender las injusticias que se dan en su entorno, en un intento también por demostrarse y legitimarse como grupo social desfavorecido por su color de piel.

Su mestizaje, en unión con las características que definen su personalidad intransigente y resolutiva hacen que parezca que tiene que demostrar más que nadie las razones de su lucha. Las relaciones con su padre, sus amigos, su relación sentimental con Gabe, la polémica constante que realza con su programa de radio, el acoso al que se ve expuesta por defender su causa, la convierten en el personaje que hilvana la historia, alrededor de la cual se enlazan todas las demás.

La serie nos invita a hacer un análisis crítico del racismo, el feminismo, la igualdad, el sistema patriarcal, el poder institucional que hace salir injustamente ilesos a quienes participan de la cadena de opresión, entre otros tópicos que son interesantes aunque no generalizables a todos las personas negras.

Dear White People no es una producción llamada a resumir todos los problemas raciales en Estados Unidos, no se enfoca en las opresiones múltiples que sufren las personas negras pobres, tampoco busca caracterizar cómo se ven afectadas las personas negras de distintas clases sociales ante la discriminación racial. La serie toma determinados tópicos y problemas vinculados con experiencias de vida y los presenta ante el público cuestionados por los propios personajes. Se enmarca en un ambiente de élite para contar cómo a este nivel de privilegios, algunxs piensan superado ciertas problemáticas como la discriminación racial, lo cual solo es evidencia de la burbuja de privilegio en la que se regodean algunos personajes.

En el análisis que la serie incita sobre el racismo en el contexto estadounidense es necesario referenciar la base contextual que da lugar a las características particulares que definen al racismo en Estados Unidos. En donde se ha transitado de vivir una profunda situación de hostilidad hacia los afroamericanos tras la abolición de la esclavitud en 1865, una vez finalizada la guerra de secesión. Lejos de significar la consecución de la igualdad entre blancos y negros, esto se vio seguido por la promulgación en 1876 de las Leyes Jim Crow (1976-1965), una legislación, que regulaba situaciones tales como la separación y distinto trato de blancos y negros en lugares públicos o la prohibición del matrimonio entre personas afroamericanas de distinto sexo.

La situación racial de Estados Unidos en la primera mitad del siglo XX, se mantuvo entre la proclamación constitucional de los derechos de los negros, y la separación de razas que introducía en su defecto las leyes Jim Crow. Actualmente  se trata de una lacra social no superada. La situación racial en Estados Unidos como en el resto del mundo, sigue siendo un problema latente.

Tras la muerte de George Floyd se ha exacerbado toda una ola de protestas que denuncian esta problemática social en el país. Asociado a esto se suman prejuicios preconcebidos, ideas clasistas ensalzadas por la falacia sobre la superioridad de unas razas sobre otras.

Querida gente blanca no parte del interés de demostrar la superioridad de un grupo étnico sobre otro. Como muchas producciones audiovisuales la serie aborda temas sociales, en este caso especialmente enfocado en la raza como problemática ancestral que sigue afectando al mundo contemporáneo actual, desde el contexto particular de los Estados Unidos. Lejos de toda crítica y catalogación de la serie como racista, creo que es pertinente reflexionar sobre las distintas cápsulas de racismo que nos presenta tomadas de una realidad y contexto específico.

Podemos sentirnos más cercanos o lejanos a las distintas experiencias y realidades que pone en escena la serie. Situados o no como personas negras, identificados o no con los protagonistas desde sus posiciones privilegiadas, Siemen logra hacer tangible el racismo invitándonos a ponernos en la piel de cada personaje.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s