“Mammy”

La actriz británica Vivien Leigh (1913-1967) se apoya en una columna mientras la actriz estadounidense, Hattie McDaniel (1895-1952), aprieta su corsé en un fotograma de la película “Lo que el viento se llevó”.

Cuando vemos a la actriz Hattie McDaniel interpretando el personaje de Mammy en la película Lo que el viento se llevó (Gone with the wind), casi que con efecto inmediato nos mueve a trasladarnos en el tiempo.

De la película se pueden destacar un sinnúmero de elementos que nos ayudan a polemizar sobre la situación de la mujer en la época en que se desarrolla. Mucho se ha hablado del papel de los personajes que protagonizan la trama. Pero, en esta ocasión, hablemos de Mammy.

La película data de 1939 y recrea la historia de vida de Scarlett O’Hara, una bella joven adinerada, procedente del sur de los Estados Unidos. Se narra su supervivencia a través de la historia trágica del Sur durante la Guerra de Secesión, y sus enredos amorosos. Fue inmensamente popular, convirtiéndose en su momento, en la más rentable hasta entonces, y manteniendo esa posición durante más de un cuarto de siglo.

Uno de sus factores de popularidad estuvo condicionado por el hecho de que condujo a la primera nominación y premiación de una mujer negra a un premio Óscar. Reencarnando el papel de Mammy, se nos presenta a un personaje de buena criada, alegre y maternal, cuya vida estaba sujeta a la complacencia, servidumbre y fidelidad a su dueña, la señorita Scarlett (Vivien Leigh).  

Pero, ¿quién era esta mujer que, pese al profundo racismo que prevalecía socialmente en la época, supo imponerse para destacar exitosamente en la industria televisiva?  

Hattie McDaniel tuvo que superar la pobreza de su familia y alzarse ante una sociedad racista como la de Estados Unidos en la primera mitad del siglo XX.

Fue la menor de 13 hermanos que vivían en el seno de una familia muy pobre. Su sueño de convertirse en artista lo empezaría a andar cuando tomó la decisión de viajar a Denver. El talento natural que poseía la elevaría a alcanzar reconocimientos importantes en radio y televisión, deviniendo de lo primero, la ocupación de un puesto en la estación radial KOA de Denver. De 1931 a 1936 actuó en 12 películas y su nombre se fue haciendo popular. De las 94 películas en las que actuó, en 74 encarnó personajes del servicio; estos serían los papeles en los que principalmente se vería envuelta.

«Espero sinceramente servir siempre a mi raza y a la industria cinematográfica. Dios los bendiga». Estas fueron sus palabras ante las críticas que la perseguían por reafirmar los estereotipos racistas, lo que para ella significaba una forma de atacar la discriminación.

Su actuación no era más que el reflejo de la condición social que muchas veces “tocaba” a las mujeres negras. Fue importante, no solo en la medida en que impulsó el camino hacia la presencia de las mismas en la industria fílmica, también contribuyó a mostrar una parte de la realidad social de la época. Esto no significa que haya constituido un triunfo en la lucha por la igualdad ni que haya cumplido el objetivo de ponerle fin a la segregación, pero sin duda, ratificó un mundo construido a la medida de una norma patriarcal y etnocéntrica. Fue un paso significativo en la visualización de los problemas acuciantes de la época, entre ellos, la disparidad racial.

La creciente discriminación no le sería ajena a la actriz pese a su reconocido papel y popularidad. Sufrió también exclusión, y uno de los ejemplos más brutales ocurrió cuando le fue impedido asistir, por su color de piel, al estreno de la película en la ciudad sureña de Atlanta.

Hattie falleció el 26 de octubre de 1952 y sin duda sentó un precedente para las personas afrodescendientes en la historia del cine.

La imagen de la “Mammy” que reencarnó la industria fílmica emergería de la esclavitud y estaría representada por actrices negras con el continuo propósito de estereotipar a la criada en los filmes de Hollywood.

«”Mammy” representa a la mujer negra que trabaja para los blancos y es mucho más que una empleada doméstica, es una verdadera madre, en muchas ocasiones ocupándose más de la familia blanca que de la propia» (Parkhurst, 1938).

El estereotipo de la mujer negra, cuidadora de niños blancos y cocinera del hogar se ha consolidado de muchas maneras, pero fundamentalmente a través del cine y el arte. Kimberly Wallace-Sanders (2008) ha analizado las diversas formas en la que esta figura sin nombre propio es parte de la memoria racial del sur de los Estados Unidos y ha influido en las diversas nociones populares sobre la servidumbre.

Este personaje seguiría siendo visualizado con los años, volviendo a mostrar el estereotipo de la empleada doméstica negra de los clásicos filmes hollywoodenses. En 2011, en la película Criadas y señoras (The Help), este personaje tomaría también la escena.

El filme cuenta la historia de tres mujeres que se arriesgan a cambiar sus entornos en un contexto marcado por la represión y el racismo. Se desenvuelve en el pueblo sureño de Jackson, Mississippi, en donde una aspirante a periodista Skeeter (Emma Stone), busca romper con los estigmas y prejuicios de la sociedad estadounidense, visualizando la vida de dos sirvientas negras (Viola Davis como Aibileen y Octavia Spencer como Minnie), que trabajan y son denigradas por familias blancas.

Las mammys devendrían como una representación sumisa y dócil al servicio de una comunidad liderada por personas blancas.

«A través de esta imagen se fue excluyendo a las mujeres negras de la categoría de la maternidad, alejándolas del ideal de feminidad que acompañaba tradicionalmente a la familia “ideal”, y que se apoyaba en una imagen de mujer que poseía las cuatro virtudes cardinales: piedad, pureza, sumisión y domesticidad» (Collins, 2000, p. 72).

Lo que el viento se llevó y Criadas y señoras representan una parte de la realidad social de la época, ubicando a las mujeres negras en un rol de otredad, de mammys. Ambos productos fílmicos abordan el tema del privilegio, la subordinación y las relaciones raciales en contextos distintos de cambio.

Referencias bibliográficas

Collins, Patricia Hill (2000). Black Feminist Thought. New York: Routledge.

Parkhurst, Jessie W. “The Role of the Black Mammy in the Plantation Household”, The Journal of Negro History, Vol. 23, No. 3, Jul., 1938, pp. 349-369. http://www.jstor.org/stable/2714687, consultado el 03/12/2014

Wallace-Sanders, K. (2008). Mammy: A Century of Race, Gender, and Southern Memory. Lansing: University of Michigan Press.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s